Resumen
Audi comparte plataformas y motores con Volkswagen, pero añade tracción quattro, interiores premium y precios más altos. Los Audi usados se deprecian más rápido que BMW y Mercedes de similar antigüedad, lo que los hace atractivos sobre el papel; sin embargo, hay que entender que los costos de mantenimiento siguen siendo premium independientemente del precio de compra. El excesivo consumo de aceite del 2.0 TFSI y la fiabilidad del S-Tronic/DSG son las preocupaciones más comentadas.
Prefijo del VIN: WAU = Audi (Alemania), WUA = Audi quattro GmbH, TRU = Audi (Hungría)
Problemas comunes
El 2.0 TFSI de A4, A5, Q5 (plataforma B8) consume demasiado aceite por anillos de pistón defectuosos. Audi extendió la garantía en algunos mercados. Un consumo superior a 0,5L/1000km es problemático. La reparación exige desmontar el motor: 2.500–4.000€. La Gen3 (2013+) solucionó el problema.
El cambio S-Tronic de 7 velocidades con embrague húmedo usado en A4/A5/A6/Q5 puede sufrir fallos en la mecatrónica y desgaste de los discos de embrague, sobre todo en coches usados en atasco. Síntomas: tirones a baja velocidad y enganche retardado. Reparar la mecatrónica: 2.000–3.000€.
Los primeros EA888 (2008–2012) tenían problemas en el tensor de la cadena, igual que VW. La cadena está en la parte trasera del motor. Escucha ruidos al arrancar en frío. Comprueba si se sustituyó por la pieza actualizada.
El sistema de infoentretenimiento MMI de Audi (especialmente MMI 3G en modelos 2010–2016) sufre fallos de pantalla, problemas con la antena GPS y desconexiones de Bluetooth. Sustituir: 500–1.500€ según versión.
La carcasa de plástico del termostato en muchos motores de 4 cilindros Audi desarrolla fugas de refrigerante sobre los 80.000–120.000 km. Fácil de detectar (restos de refrigerante en el bloque) y económica de reparar: 200–400€.
Aspectos destacados de campañas de retirada
Entre los recall más importantes figuran el reemplazo de airbag Takata, fugas en la brida de la bomba de combustible en A3/Q3 (riesgo de incendio), actualizaciones de software del módulo de control de airbag y modificaciones en motores diésel 3.0 TDI V6 por emisiones. Audi también retiró del mercado ciertos A6/A7 por fallos en la bomba de refrigerante que podían provocar incendios.